IZQUIERDA ANTICAPITALISTA PUERTOLLANO


Espacio Alternativo debate su transformación en partido político y su presencia en las próximas elecciones europeas
Noviembre 20, 2008, 7:00 pm
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La organización de izquierda radical celebra este sábado una Conferencia extraordinaria para tomar la decisión definitiva

19 de Noviembre.- La organización política de izquierda radical Espacio Alternativo, que abandonó IU recientemente, decidirá este sábado si se transforma en partido político y participa en las próximas elecciones europeas. Tras la nueva decepción que ha supuesto la IX Asamblea Federal de IU para las expectativas de la izquierda alternativa, Espacio Alternativo celebrará una Conferencia extraordinaria para tratar de dar una salida en positivo a la crisis en la que está sumida la izquierda.

Tres cuestiones a debate

Tres serán los puntos a debatir durante la Conferencia: la presentación a las elecciones europeas, el cambio de nombre de la organización y el cambio de nombre del periódico mensual.

La Resolución que sirve de base para el debate apuesta por “iniciar un proceso para recoger las 15.000 firmar de ciudadanos necesarias legalmente para poder estar presentes en las elecciones europeas. Dicho proceso debe ser una ocasión para seguir planteando la necesidad de construir una izquierda de combate y una alternativa anticapitalista amplia y unitaria”.

En cuanto al nombre de la organización, 4 serán las propuestas sobre las que se decidirá el nombre definitivo de la nueva fuerza política: Izquierda Anticapitalista (IA), Izquierda Anticapitalista y Revolucionaria (IZAR), Espacio Alternativo (EA) e Izquierda Alternativa (IA).

Para el nombre del periódico se votará entre los nombre “Combate XXI”, “Alternativas”, “Resistencias” y “Sin Tregua”.

La Conferencia tendrá lugar el sábado 22 de noviembre desde las 11h. en Madrid, en el Salón de Actos de la Biblioteca Histórica Marqués de Valdecilla, en la C/Noviciado 3.



Tras el fiasco de la IX Asamblea Federal de IU: Hay que empezar a levantar un nuevo sujeto político
Noviembre 20, 2008, 6:58 pm
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La IX Asamblea Federal de IU – dijimos, al abandonar definitivamente esta formación hace apenas unas semanas, desde Espacio Alternativo – estaba condenada de antemano al fracaso. Pocas veces acertar en un pronóstico nos habrá dejado tan mal sabor de boca como en esta ocasión. Para millares de hombres y mujeres que resisten desde los más diversos ámbitos a las políticas neoliberales – y que buscan referentes a la izquierda de un PSOE cada vez más escorado hacia ellas -, el panorama que deja tras de sí el cónclave de Rivas es sencillamente desolador, certificando el agotamiento del proyecto transformador que en su día latió bajo las siglas de IU.

IU llegó a esa cita dividida, desvitalizada, desangrada en votos y activistas, con su identidad perdida después de años de adaptación al social-liberalismo, de participación y corresponsabilidad en gobiernos de gestión del capitalismo y de alejamiento de los movimientos sociales. No se produjo allí la anunciada “refundación” de un proyecto alternativo: no ha habido en esta Asamblea una reconsideración crítica consecuente de la subalternidad hacia el gobierno de Zapatero; tampoco se tomaron distancias por lo que respecta a la participación en gabinetes claramente inclinados hacia las políticas privatizadoras y la conciliación con los grandes intereses patronales como el tripartito catalán, el ejecutivo vasco o el consistorio de Sevilla… Ni mucho menos hubo la prometida “renovación” de las instancias dirigentes de la organización: vuelven a estar ahí casi todos los responsables de los fracasos de estos años, repitiendo una foto de “familias” muy próxima a la de la anterior asamblea federal. Todo el mundo, eso sí, más viejo, mas cínico y resabiado.

No hemos asistido al “giro hacia la izquierda” del que hizo amago el PCE. “República” y “anticapitalismo” han sido blandidos para una postrera congregación de partidarios, descontentos con la línea seguida por el equipo de Gaspar Llamazares y quienes han colaborado con él, con el único objetivo de llegar a un entendimiento sin principios con las demás fracciones, en condiciones más ventajosas. Para unos y otros no hay más horizonte que la supervivencia; ni mayor ambición que la preservación de algunos cargos, gestionando el menguante espacio electoral de IU. Así, se ha cerrado una Asamblea sin elegir coordinador/a, con los distintos candidatos conviviendo a cara de perro: unos mirando hacia el PSOE o aferrándose a las instituciones y dispuestos a lo que sea para seguir medrando en ellas; alguna “personalidad” deshaciéndose en elogios hacia la Casa Real y gruñendo contra el “irredentismo” vasco o catalán; otros, en fin, escondiendo su impotencia tras la evocación nostálgica del pasado comunista… Todos, presas de vértigo ante los acontecimientos que se avecinan.

El valor de una organización de izquierdas se mide por su papel en la lucha de clases. Cuando el capitalismo entra en su mayor crisis desde 1929, cuando se abre un período convulso que sacudirá el statu quo mundial, nada es tan significativo como esa incapacidad de mirar hacia el pueblo trabajador y la juventud, de volcarse en debates e iniciativas audaces de lucha. De esta Asamblea, la Historia retendrá sin duda una cierta sensación de absurdo e irrealidad: sumidas en la disputa de unos pobres despojos, ajenas a la gravedad del momento, las facciones dirigentes de IU nos traen a la memoria aquella célebre orquesta del Titanic atacando briosamente un vals en medio del naufragio.

Es hora de mirar la realidad de frente. IU puede sobrevivir como marca electoral, pero ha muerto como referente y vertebrador de las luchas, movimientos y resistencias que, desde las fábricas a los barrios y universidades, empiezan a surgir con los primeros compases de la crisis. Y, ante ello, es justamente hora también de sacar conclusiones. Urge ponerse a trabajar en la construcción de un nuevo sujeto político, de una nueva fuerza de izquierdas combativa y fiel, que genere ilusión, independiente del social-liberalismo, netamente anticapitalista, feminista y ecologista, decidida a afrontar los retos de esta nueva etapa. No será fácil después del fracaso de una experiencia como la de IU. Pero no hay tarea más importante que ésa.

Desde Espacio Alternativo llamamos a quienes así lo entiendan – aún en las filas de IU o definitivamente alejados de ella – a la unidad de acción y al debate fraternal. Decididas a contribuir a la construcción de esa izquierda anticapitalista, las delegadas y delegados de las organizaciones confederadas de Espacio Alternativo se reunirán este próximo sábado, día 22 de Noviembre, en Madrid, para analizar la situación y definir las tareas comunes del momento. Allí está previsto debatir si se adopta un nuevo nombre de nuestra organización más acorde con ese propósito y concluir un intenso debate, desarrollado durante los últimos meses, acerca de la presentación de una candidatura propia a las próximas elecciones europeas, acompañando el esfuerzo de los partidos agrupados en la Conferencia de la Izquierda Anticapitalista Europea y, muy especialmente, el lanzamiento del Nuevo Partido Anticapitalista en Francia. El balance de un referente político agotado sólo puede ser un nuevo referente. Ciertamente, pertrechado con las lecciones del pasado; pero mirando con audacia hacia el futuro. Muchas fuerzas deberán converger; lo mejor de varias generaciones militantes tendrá que fundirse a lo largo de los próximos años para forjar ese nuevo sujeto político, al compás de grandes luchas sociales y de acontecimientos decisivos. Desde Espacio Alternativo no escatimaremos ningún esfuerzo para que así sea.
20 de Noviembre de 2008
www.espacioalternativo.org



Izquierda Unida afronta su última división
Noviembre 2, 2008, 10:35 am
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Pablo Elorduy – Diagonal

Tres ‘familias’ y más grupos divergentes acudirán a la próxima asamblea el 15 y 16 de noviembre de Rivas. Palabras como refundación o regeneración están en el orden del día de los distintos grupos de poder de la coalición. Los problemas de división interna han marcado las últimas asambleas.

“Otra victoria como ésta y volveré solo a Epiro”. Eso fue lo que dijo el griego Pirro después de derrotar a los romanos. Las ‘familias’ que se disputarán la dirección de IU en la próxima asamblea de Rivas viven bajo la sospecha de que cualquiera que se imponga puede encontrarse en la situación de gestionar una de esas victorias pírricas. La cuestión que sobrevuela el proceso preasambleario es saber si el coma que vive la organización desde las últimas elecciones es irreversible o si la organización está a tiempo de solventar su crisis y de fortalecer una unidad real y no sólo cupular. Tres documentos se presentan para el debate. El primero, presentado por Izquierda Unida Abierta, lo encabeza el secretario general saliente, Gaspar Llamazares.

El segundo, Por una izquierda anticapitalista, que recoge una parte del documento presentado al PCE por Julio Anguita, es respaldado por la mayoría del Partido Comunista. El tercer documento, que cuenta con un 20% de los apoyos, lo defienden las direcciones federales de Madrid, Aragón y Barcelona, la llamada ‘Nacional II’. Además, otra serie de grupos se mantienen a la espera y, en función de las alianzas de última hora, puede saltar la sorpresa. A día de hoy, y posiblemente hasta horas antes de la clausura de la asamblea, no se conocen los candidatos a ocupar la secretaría general.

En declaraciones a DIAGONAL, Juan Manuel Sánchez Gordillo, alcalde de Marinaleda, considera que el problema es que “IU no ha tenido un perfil propio. No ha sido un proyecto soberano y alternativo desde el punto de vista político”. Gordillo, que cuenta con el apoyo de un 30% de la federación andaluza, rechaza taxativamente un posible pacto con el grupo que representa a la dirección saliente  : “Llamazares ha sido nefasto para la suerte de IU en los últimos años porque ha sido un apéndice de las políticas del PSOE”. Consultada por este periódico, la portavoz de IU Abierta, Inés Sabanés, cree que no es el momento de tirarse los pactos a la cabeza  : “No se puede achacar que se sea subsidiario del PSOE sólo al grupo parlamentario cuando en las distintas comunidades, desde Andalucía, Cataluña, pasando por Euskadi y Madrid, y allí donde tenemos capacidad de influencia, hay acuerdos”.

En opinión de Sabanés, “debemos enfocar nuestras debilidades con los acuerdos y las alianzas. Intentar enfocar los errores en una dirección es tan falso como injusto”.

Voces críticas

El objetivo de los tres documentos es marcar distancias con las políticas neoliberales, las ejerza el PSOE o el PP. Sin embargo, para Raúl Camargo, de Espacio Alternativo (grupo que ha abandonado IU este octubre), el abismo entre teoría y práctica es insalvable, los programas políticos pierden parte de su importancia  : “el problema es que en el terreno de la práctica han sido contadísimas las ocasiones en las que se ha podido experimentar eso del ‘partido de nuevo tipo’. Siempre se ha chocado con la política del PCE, incluso con la del eurocomunismo, aunque se rompiera con ella en los ‘80. Seguía impregnada, sobre todo en la forma de hacer política, de entrar en los movimientos a intentar hegemonizarlos, a no entender bien la relación entre lo social y lo político y, sobre todo, a tener unas relaciones desquiciadas con el Partido Socialista”. Para Tomás Villasante, representante de lo que en su día se llamó el ecosocialismo dentro de IU, el asunto de los programas es pecata minuta en comparación con el estilo de la organización, que califica de cainita y sectario  : “El ambiente de luchas intestinas permanentes es lo que ha destrozado IU. Frente al programa, programa, programa yo creo que a nivel interno se ha de hacer hincapié en el estilo, estilo, estilo”.

Nines Maestro, diputada entre 1989 y 1996, fuera de la coalición desde la creación de Corriente Roja en 2004, habla de falta de democracia  : “Nuestra experiencia es que es imposible  : aunque convenzas a la mayoría jamás ganas. Está de tal manera pervertido todo el funcionamiento interno que cualquier burocracia se perpetua en el poder pase lo que pase”.

Una izquierda más plural

Sánchez Gordillo considera que de la asamblea debe salir una IU plural que se abra a las distintas sensibilidades  : “Que pueda aglutinar a todo el mundo a la izquierda del PSOE. Nos ha faltado audacia y valentía para nadar a contracorriente. Hace falta un cambio en el discurso y en la práctica política”. Por su parte, Sabanés hace un llamamiento a la responsabilidad y plantea que la obligación de la asamblea “debería ser mirarnos menos a nosotros mismos e introducir la crítica y los cambios que sean imprescindibles, pero garantizando que hay una fuerza que es capaz, primero, de entenderse  ; y segundo, de trabajar hacia fuera. Por la gente y con la gente”.

Según Gordillo, “IU ha estado demasiado metida en las instituciones y muy poco en la calle. Tiene que movilizarse desde la valentía, desde la audacia, desde la rebeldía”. Sabanés opina que es un problema más complejo, ya que se ha producido una desmovilización que afecta al conjunto de la izquierda  : “El tema no se resuelve predicando ni sentando cátedra. No necesito que me recuerden lo de la calle. Ojalá IU por sí misma tuviera la capacidad de movilizar, remover, y sacar a la calle a la gente, pero creo que hace falta que los movimientos sociales, tomando nota de la emergencia, tengan esa capacidad de respuesta”.

Las diferencias seguirán presentes hasta mediados de noviembre. No obstante, en ningún caso hay que descartar que se produzcan extraños maridajes que den paso a una dirección más o menos colegiada. Sin embargo, parece difícil que se produzca una refundación ‘real’ si la coalición no modifica sus usos internos.

ALGUNAS APUESTAS DE CARA A LA COORDINACIÓN GENERAL

Marga Sanz
Secretaria general en Valencia, fue la candidata del PCE a las primarias. A pesar de que su candidatura fue presentada tarde, sus resultados fueron notables. A día de hoy, es la favorita del “sector duro” del PCE, dominado por la Federación andaluza. Puede ser la opción si hay consenso entre ese grupo y el de Enrique Santiago.

Enrique Santiago
Representante del sector más aperturista dentro del Partido Comunista, Santiago ya optó a la secretaría general en la VIII Asamblea. Actualmente, su posición dentro del partido es delicada, si bien puede ser una buena opción si el PCE gestiona su mayoría con cautela y abre la mano a voces divergentes.

Inés Sabanés
La portavoz de IU Abierta tiene a su favor su experiencia y su recorrido en las instituciones madrileñas. Sin embargo, todo parece indicar que su corriente se encuentra en minoría. La duda es saber si Sabanés aceptaría la responsabilidad y, en ese caso, si puede encontrar los suficientes apoyos.

Eberhard Grosske
Prácticamente desconocido para el público general, el balear fue cabeza de lista del Bloc Per Palma y es teniente de alcalde y concejal en el Ayuntamiento de Palma. Dentro de IU Abierta es uno de los candidatos “no quemados” (junto con Kechu Aramburu y Félix Taberna) y se cuenta entre los críticos de la dirección saliente.

Sánchez Gordillo
Sus opciones pasan por los acuerdos que puedan darse durante la Asamblea, posiblemente entre la ‘Nacional II’ y el PCE, aunque él no se alinea con ninguno. A su favor, la experiencia social y cooperativa que ha supuesto su gestión en Marinaleda, uno de los pocos lugares donde IU ha podido llevar a cabo una política original.

Joan Josep Nuet
Uno de los candidatos “transversales”, o de la ‘Nacional II’, junto a Ángeles Yagüe. Las opciones de este grupo pasan por los pactos con familias del PCE o de IU Abierta. Nuet es senador y miembro de la Dirección General de la coalición. Es un candidato “no quemado”, aunque sus opciones dependen de diversas variables.



Espacio Alternativo deja IU para crear una formación al estilo del Nuevo Partido Anticapitalista de Besancenot
Noviembre 2, 2008, 10:23 am
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Martxelo Díaz / Gara
La corriente crítica Espacio Alternativo ha anunciado que abandona IU antes de que esta coalición celebre la Asamblea Federal en la que se elegirá al sustituto del actual coordinador general, Gaspar Llamazares. Espai Alternatiu del País Valencià es la única organización territorial que aún no ha adoptado esta decisión.

Jaime Pastor, portavoz de Espacio Alternativo, explicó a GARA que el principal motivo por el que abandonan IU es que «se ha convertido en un subalterno del PSOE, en especial desde 2000, lo que, unido a un proceso de burocratización creciente ha llevado a un vaciamiento interno de la vida» de esta formación.

Pastor destaca que la entrada de EUiA y EB en los gobiernos de coalición de Catalunya y de Lakua ha incrementado la pérdida de identidad de IU, ya que estas federaciones «se han convertido en partidos de gobierno, tragándose al partido de lucha».

Ante la convocatoria de la Asamblea Federal de IU, Espacio Alternativo no se siente identificada por ninguno de los tres sectores que concurrirán, el afín a Llamazares, el PCE y la llamada Tercera Vía.

Pese a reconocer elementos de crítica en el PCE, Pastor subraya que no plantea una verdadera alternativa para IU. La cuestión nacional es uno de los aspectos con los que Espacio Alternativo se muestra más crítico con el PCE, «ya que reconocen el derecho de autodeterminación, pero únicamente en el marco de una República federal unitaria, que excluiría, por ejemplo, la posibilidad de independencia».

«Por tanto, estábamos ante más de lo mismo y con peleas por cuestiones como los censos. Por ello, hemos decidido irnos», añade Pastor, que anuncia que buscarán formar un espacio fuera de IU, aunque desean mantener buenas relaciones con formaciones críticas como el CUT andaluz o militantes de Jaén.

Conferencia en noviembre

El siguiente paso que dará Espacio Alternativo será la celebración de una Conferencia Estatal el 22 de noviembre, en la que debatirán el cambio de nombre y la transformación en partido político.

El modelo será el Nouveau Parti Anticapitaliste (NPA) francés, que lidera Olivier Besancenot, «para reactivar la resistencia y socializar la revuelta frente a la salida capitalista a la crisis financiera y económica».

Pastor descartó un proceso de convergencia estratégica con otros grupos que han abandonado IU como Corriente Roja o el PCPE por divergencias ideológicas, aunque no excluyó la posibilidad de coincidir en luchas concretas, tal y como ya sucede en Madrid o Catalunya.



¿Por qué abandonamos IU?
Octubre 24, 2008, 6:51 am
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Carta abierta a los órganos federales y al conjunto de las afiliadas y afiliados de Izquierda Unida

comunicados | espacio

Militantes de Espacio Alternativo confederal.

¿Por qué abandonamos IU?

Compañeras, compañeros.

Después de compartir durante años la singladura de IU – así como de Ezker Batua y de Esquerra Unida i Alternativa en Euskadi y Catalunya respectivamente -,  hemos llegado, no sin amargura, a la conclusión de que, por coherencia política y fidelidad a los ideales de lucha y de transformación socialista que nos trajeron hasta aquí, debemos abandonar ahora las filas de estas organizaciones para seguir trabajando de modo consecuente en la construcción de una izquierda anticapitalista. Una izquierda de combate más necesaria hoy que nunca; pero una izquierda que – pensamos – no sólo ya no representan IU y sus referentes, sino que una larga crisis y la deriva de estos últimos años han incapacitado definitivamente para impulsar o vertebrar. Sirvan pues estas líneas explicativas de nuestro gesto de acta de dimisión de los órganos de dirección en que hemos participado hasta ahora y de las responsabilidades que hemos asumido.

En efecto. Resulta ya incontrovertible que estamos entrando en una gravísima y profunda crisis del capitalismo globalizado. Crisis sistémica y crisis de civilización en que se dirimirá el futuro de la humanidad a lo largo de años de convulsiones sociales, guerras, revueltas populares – acaso revoluciones… Pero también de tentativas autoritarias y regresivas por parte de las clases poseedoras, que tendrán como escenario los cinco continentes. El desplome de las finanzas mundiales al que asistimos no es sino el inicio de un proceso que atravesará sociedades industriales, países emergentes y zonas empobrecidas del planeta,  sacudiendo hasta sus cimientos los parámetros legados por el neoliberalismo. Desmintiendo a quienes, ante el agotamiento de los proyectos de emancipación del siglo XX, proclamaron “el fin de la Historia”, la lucha de clases vuelve por sus fueros.

Y resulta no menos innegable que el Estado español está sumido en el corazón de la tormenta. El “modelo de crecimiento” basado en la especulación inmobiliaria, el turismo, los bajos salarios, la precariedad y el consumo sostenido por el endeudamiento generalizado de las familias, se desmorona dejándonos un panorama social y medioambiental desolador. El número de parados crece de día en día. La industria acusa la falta de liquidez y la contracción de los mercados. Los debilitados sistemas de protección social se ven sometidos a una tremenda presión, atenazados entre las restricciones presupuestarias de las administraciones y las demandas crecientes de la población. La incertidumbre se apodera de los hogares más humildes. He aquí una crisis, sólo comparable por su alcance a la que conoció el mundo en la década de los años treinta – pero agravada esta vez por la amenazadora degradación de la biosfera a que nos ha conducido el capitalismo.

Una crisis que, desde sus primeros compases, está minando los cimientos de la arquitectura política imperante tanto en Europa como aquí: la armazón de esa Unión Europea de las desigualdades y la erosión de las conquistas sociales, sometida a los dictados de las grandes corporaciones y sorda a la voz de los pueblos; la estructura de esa “España de las autonomías”, heredada de una transición que nos dejó la monarquía restaurada por Franco y el poder intacto de la oligarquía. Una crisis, en fin, que ha situado a la izquierda llamada “transformadora” ante responsabilidades y retos inmensos. Y que, al hacerlo, desvela la gangrena política y moral que ha ido ganando a sus cuadros de dirección y sus organizaciones a lo largo de los años de ascenso imparable del liberalismo.

A lo largo de ese período, la vieja socialdemocracia europea ha sufrido un proceso de conversión al neoliberalismo y de profunda imbricación en sus instituciones políticas, en sus ámbitos de gestión e incluso en sus dispositivos militares. Si Reagan y Thatcher inauguraron la “revolución conservadora”, Mitterrand inició las reformas neoliberales en Francia, Felipe González condujo una dura reconversión industrial según las exigencias de integración al mercado comunitario y el gobierno de Lionel Jospin privatizó más empresas que la derecha. Dirigentes “socialistas” han encabezado o encabezan organismos como el FMI, la OMC o la mismísima OTAN, puntas de lanza de la globalización y el “orden” neoliberal. Durante cerca de tres décadas, gobiernos de derecha y de centroizquierda – o “social-liberales” – se han ido alternando en un proceso continuado de desregulación del mercado laboral, de privatización de servicios públicos y de progresiva liquidación de las conquistas sociales alcanzadas por el movimiento obrero tras la segunda guerra mundial.

Es cierto que la caída de la URSS hizo aparecer al capitalismo como un horizonte insuperable y certificó el declive de los partidos comunistas. Pero no lo es menos que, apenas unos años después, las primeras resistencias de masas al neoliberalismo y, singularmente, el surgimiento de amplios y variados movimientos sociales contra la globalización brindaron a las fuerzas militantes y alternativas la posibilidad de configurar otra izquierda, independiente, plural, de ruptura con el neoliberalismo y perspectiva socialista e internacionalista, en ósmosis con la ecología política y el feminismo. A través de los Foros Sociales y la movilización internacional contra la guerra, Rifondazione Comunista se convirtió en emblema y referencia de ese fenómeno. Pero también participaron de él otros agrupamientos de izquierdas, como la efímera unidad de partidos y colectivos que arrancó el “No” francés a la Constitución europea en la primavera de 2005. Y tampoco fueron ajenos a ese proceso algunos prometedores episodios de la izquierda en nuestro país: ahí estuvieron los inicios de EUiA en Catalunya, la atracción que ejerció su proyecto sobre numerosos colectivos, sus multitudinarios cortejos en las manifestaciones contra el Banco Mundial o por la retirada de las tropas españolas de Irak… Ahí estuvo durante unos años también para Ezker Batua, sobre todo tras la ruptura del pacto de Lizarra, la posibilidad de jugar un papel independiente, referencial y de puente entre las aspiraciones soberanistas de la sociedad vasca y la izquierda del resto del Estado – lejos de esa desesperante alternativa entre connivencia con la sangrienta y estéril vía armada con que ETA hipoteca la izquierda abertzale… o la aceptación del centralismo español.

Ninguna de esas expectativas se ha cumplido. El cénit de IU, con Julio Anguita como Coordinador General, puso ya al descubierto profundas limitaciones que nunca han sido superadas. La teoría – y la práctica – de “las dos orillas” pudieron liderar una cierta contestación de las derivas más infames del “felipismo”, pero no armar una alternativa al PSOE, representativo, a pesar de su adhesión al sistema, de una determinada izquierda social – por razones culturales, históricas y por sus vínculos con una franja sustancial de la población trabajadora- que recurre a él frente a la derecha más agresiva. De hecho, la impotencia de esa orientación apareció ante el ascenso de un PP de raíces franquistas, pero asentado en las transformaciones sociológicas propiciadas por el liberalismo. Casi sin transición, IU saltó de la ilusión del “sorpasso” a la subalternidad respecto al PSOE. El asustadizo pacto entre Paco Frutos y Almunia constituyó un primer aviso.

Los años siguientes brindarían sin embargo a IU la posibilidad concreta de recomponer una izquierda alternativa y crítica. Las movilizaciones ciudadanas contra la guerra, contra los trasvases, la crisis del “Prestige”… acabaron desgastando al gobierno del PP y auparon de nuevo al PSOE hasta La Moncloa. Poco antes, el electorado catalán había puesto fin a veintitrés años de hegemonía del nacionalismo conservador, castigando los pactos de Pujol con Aznar y llevando una mayoría de izquierdas al Parlament de Catalunya. Pero IU no supo “leer” ninguna de esas coyunturas… o sus equipos dirigentes no se atrevieron a actuar de un modo coherente frente a ellas. Si bien esos gobiernos surgían de una voluntad de cambio – y, bajo el impulso que los llevó al poder, se estrenaron con ciertas medidas progresivas en política exterior o en el ámbito de los derechos civiles -, los poderosos vínculos de la socialdemocracia con los grandes intereses patronales no tardarían en manifestarse, confiriendo a tales gabinetes un carácter continuista respecto a sus predecesores de derechas en materia económica, fiscal, de relaciones laborales, educación o defensa.

IU interpretó su declive electoral no como la expresión de que era necesaria una paciente reorientación hacia los movimientos sociales y un acompañamiento del movimiento obrero, preparando sus resistencias hacia las medidas gubernamentales de corte liberal que no tardarían en producirse… sino como una legitimación del social-liberalismo. Lejos de actuar como una oposición de izquierdas, IU se convirtió en una muleta del PSOE, avalando sus presupuestos, sus leyes favorables a los privilegiados – como la LOE -, su gestión del conflicto vasco… IU se adentraba así en una senda que ya había abierto ICV en Catalunya: la transformación en un partido de corte clásico, vertebrado en torno a un aparato de políticos profesionales y profundamente institucionalizado; un partido que había renunciado a disputar seriamente influencia alguna al reformismo entre las clases populares y que, por el contrario, sólo pretendía mantener un espacio político acotado, basado en las capas superiores del sindicalismo, profesiones liberales y una parte de la juventud universitaria, como una “conciencia crítica” y de sensibilidad ecologista, acompañando al social-liberalismo hegemónico en las izquierdas. EUiA, que había surgido en ruptura con semejante proyecto, no tardó en sucumbir a esa tentación pragmática.

Las experiencias de participación gubernamental en Catalunya y en Euskadi – paralelas a la subalternidad de IU respecto al PSOE – han sido determinantes en el agotamiento estas formaciones. La vieja política togliattiana acerca del “partido de lucha y de gobierno” se ha demostrado una vez más de una lógica devastadora. Finalmente, se acaba dando la espalda a las luchas sociales en nombre de la presencia en un gobierno… cuya orientación determina su componente mayoritaria (PSC o PNV). Baste señalar, por citar unos ejemplos próximos, que de todas las campañas planteadas por el Foro Social Catalán en cuanto a deslocalizaciones industriales, apoyo a luchas sindicales como la de TMB, defensa de los servicios públicos o del territorio, no había ni una sola que no chocase frontalmente con la gestión del tripartito de Montilla, defendido por EUiA como único horizonte de la izquierda. Por no hablar de su connivencia con la gestión de la Conselleria de Interior por parte de Joan Saura, marcada por la criminalización y persecución de las disidencias sociales y de la izquierda independentista.. En la anterior legislatura, bajo la presidencia de Pasqual Maragall, la aceptación cobarde por parte de EUiA del pacto entre Zapatero y la derecha nacionalista catalana para acotar la reforma autonómica, significó la renuncia a lo que es piedra de toque de una izquierda realmente avanzada: unir la aspiración democrática popular a la autodeterminación nacional con los objetivos de progreso y transformación social y de entendimiento solidario con los otros pueblos de la península.

En el caso de EB, se ha practicado una política de seguidismo permanente al gobierno de Ibarretxe en la mayoría de los proyectos del mismo, como el voto en contra de la iniciativa legislativa popular por la abolición de la deuda externa, restando aún mas credibilidad de cara a los movimientos sociales, o la ambigüedad mantenida en la defensa de las aulas de 0 a 2 años para no incomodar a los socios de gobierno.

Ciertamente, nada surge de la nada. Esas tendencias siempre han estado latentes en IU, presentes en no pocas prácticas municipales o autonómicas junto al PSOE. En una especie de movimiento pendular desde el período anguitista, esa deriva ha terminado por generalizarse e imponerse inconteniblemente bajo el mandato de Gaspar Llamazares. Aquí y allí, la organización se ha desvitalizado, la mayoría de sus asambleas se han convertido en realidades virtuales. Los censos falseados tratan de enmascarar una pérdida de influencia social que, unos comicios tras otros, la vida se encarga de recordarnos. Finalmente, la supervivencia institucional se ha convertido en la principal razón de ser de los cuadros de dirección de IU, en una inextricable situación en que las distintas “familias” se destrozan en inacabables peleas fratricidas… y se ven obligadas a permanecer juntas para evitar un naufragio general. Una organización de estas características no puede afrontar los tiempos que se avecinan.

La próxima Asamblea Federal – como la V Asamblea de EUiA que la precederá o la recientemente celebrada de Ezker Batua – fueron y serán, muy probablemente, el escenario de una falsa reconciliación, ahogando críticas, soslayando balances y anclando la organización en una perspectiva impotente: la gestión de un espacio electoral de un millón de votos, para hacerse valer ante aquellos socios mayoritarios que permitan acceder a alguna cuota de poder.  No se atisba ninguna consideración crítica hacia el pasado, ni garantía de un nuevo curso de cara al futuro. Desgraciadamente, ese diagnóstico es transversal por lo que se refiere a las distintas corrientes que pugnan por pesar en la nueva dirección de IU. Ni siquiera el texto más a la izquierda, el llamado “documento del PCE”, se atreve a ser tajante en cuanto a la participación en gobiernos social-liberales – ¡a pesar de los fracasos de Francia e Italia y de nuestras propias experiencias! -, ni acerca del lastre de la transición. Por no hablar de la ambigüedad ante el derecho a decidir de los pueblos, donde la unidad incuestionable de una futura República Federal parece llamada a sustituir la unidad no menos inquebrantable de la “nación” que proclama la Constitución del Reino de España. En tales condiciones, la Asamblea de IU se presenta como el marco viciado de una enésima componenda, de un “abrazo de Vergara” sin auténticas alternativas hacia la izquierda.

Pero la lucha de clases no tolera interrupciones y se acomoda mal con apaños burocráticos. Desde luego, no seremos nosotros quienes demos nuestra caución a tales asambleas. Ni asistiremos a ellas, ni participaremos en ninguna de las listas concurrentes – ¡si es que todo el estrépito de estos meses no termina en una lista única, certificando la reconciliación de las fracciones y, por ende, la consagración de una orientación que ha liquidado definitivamente el impulso fundacional de IU! La tarea acuciante se sitúa ya en otro terreno, exterior a la que ha sido hasta ahora nuestra organización: pasa por las redes de resistencia de la izquierda sindical que se movilizan contra la directiva comunitaria de las 65 horas o la “directiva de la vergüenza”; se enraíza en las luchas obreras que resurgen, como en Nissan, ante las acometidas de la crisis; se apoya en los movimientos sociales contestatarios, en la juventud estudiantil que se rebela frente a la mercantilización de la universidad, en el combate feminista, en la conciencia ecologista… Es la lucha por la constitución de un nuevo sujeto político, de una izquierda anticapitalista, plural, democrática y combativa, fiel a las y los oprimidos, libre de hipotecas respecto a esa izquierda cuyo única perspectiva es la gestión del sistema – incluso ahora, cuando cada día nos da muestras de su crueldad y del abismo hacia el que conduce a la humanidad.

La experiencia de IU, que ha consumido las energías de toda una generación militante, formará parte del acervo de la nueva izquierda anticapitalista. Su construcción necesita nuevos horizontes. No pocas compañeras y compañeros que, desde las filas de IU, aún hoy dudan, lo verán claro mañana y esperamos poder converger con ellas y ellos no sólo en las luchas sino en plataformas y foros que contribuyan a forjar ese nuevo sujeto político anticapitalista. El predecible resultado de la Asamblea Federal acabará siendo, por mucho marketing publicitario que se busque, un jarro de agua fría para quienes aún albergan ilusiones. La experiencia y la lucha común terminarán de disiparlas, forjando nuevas complicidades militantes. Es hora de tomar decisiones, de dar un paso al frente. Aunque IU pueda sobrevivir todavía durante algunos años como un referente electoral a la izquierda del PSOE, su papel en tanto que marco de agrupamiento de fuerzas revolucionarias está definitivamente agotado. El nuevo vector del anticapitalismo está por construir. A esa tarea nos comprometemos a consagrar todas nuestras energías.

Brian Anglo (miembro del Consell Nacional de EUiA), Mikel Labeaga (ex-miembro de la Presidencia de Ezker Batua), Jaime Pastor (miembro del Consejo Político Federal de IU), Lluis Rabell (miembro del Consell Nacional de EUiA), Teresa Rodríguez-Rubio (miembro de la Presidencia Federal de IU).

Militantes de Espacio Alternativo Confederal.

22-10-2008

 

www.espacioalternativo.org



TESIS POLÍTICAS DEL V ENCUENTRO DE ESPACIO ALTERNATIVO
Septiembre 13, 2008, 7:30 am
Archivado en: ANTICAPITALISMO, TESIS POLÍTICAS, V ENCUENTROS EA


V Encuentros Confederales de Espacio Alternativo: Contenidos básicos del Documento Político aprobado
Septiembre 13, 2008, 7:11 am
Archivado en: ANTICAPITALISMO, TESIS POLÍTICAS, V ENCUENTROS EA
V Encuentros Confederales de Espacio Alternativo: Contenidos básicos del Documento Político aprobado Imprimir E-Mail

Los pasados días 7, 8 y 9 de diciembre se celebraron en Barcelona los V Encuentros Confederales de Espacio Alternativo. Se debatieron, enmendaron y aprobaron un Documento Político, otro Organizativo, los nuevos Estatutos de EA y diversas resoluciones entre las que cabe destacar la titulada “Sobre la situación de IU y las tareas de Espacio Alternativo”. La gente delegada realizó también la elección de una parte de la nueva Coordinadora Confederal, máximo órgano decisorio de EA entre Encuentros Confederales.

Análisis de la situación política internacional y estatal

El Documento Político aprobado en los Encuentros analiza la situación política internacional y estatal, intentado señalar sus rasgos fundamentales. Se indica en él que la globalización capitalista supone en su conjunto una crisis de civilización, que se desarrolla a través de una crisis social de gran magnitud y una crisis ecológica que amenaza la supervivencia misma de la especie humana. En la fase que atravesamos de la globalización capitalista se han intensificado las reformas neoliberales y se desarrolla una nueva ofensiva imperialista, uno de cuyos instrumentos principales es la guerra global permanente, al tiempo que se produce un aumento de las resistencias sociales a escala planetaria.

En la Unión Europea, tras el fracaso del intento de aprobación de su Constitución, se ha producido un impasse, que se pretende concluir con la aprobación del Tratado de Lisboa, relanzando de esta forma el proyecto de Europa neoliberal. Entretanto la izquierda europea se debate entre la confrontación y la adaptación al neoliberalismo: Por una parte existe una izquierda que se adapta al social-liberalismo y abandona definitivamente cualquier idea de transformación de la sociedad y por otra una izquierda que rechaza el neoliberalismo en una perspectiva de cambio real.

La situación actual, aunque ofrece algunas oportunidades, presenta importantes dificultades para la izquierda anticapitalista. Hay, primero, un desfase importante entre las resistencias sociales, la amplitud de los movimientos, el potencial antisistémico ofrecido por el movimiento “antiglobalizacion” en sus años de eclosión, y el crecimiento orgánico de las organizaciones políticas y sindicales de izquierda. Y, segundo, otro desfase importante entre la combatividad expresada en las resistencias y luchas sociales y la conciencia en torno a un proyecto de transformación socialista de la sociedad, hecho que dificulta la traducción de las luchas en el terreno político.

Aunque no es posible delimitar las características concretas que tiene que tener la izquierda anticapitalista hoy necesaria en Europa, teniendo en cuenta la diversidad de situaciones nacionales y de realidades organizativas, un criterio central de delimitación entre ésta y la izquierda centrada en garantizar la gobernabilidad del sistema es la relación respecto de los gobiernos progresistas. La no participación en los gobiernos social-liberales y la independencia política con respecto a éstos aparecen como criterios de demarcación inequívocos. Junto con el criterio de independencia respecto a los gobiernos e instituciones existen otros elementos programáticos centrales para delimitar los rasgos de la izquierda anticapitalista necesaria hoy en Europa: democracia interna, orientación hacia las luchas y los movimientos sociales, internacionalismo, ecología, feminismo, antiracismo, de fensa de los derechos nacionales…

El rol de la izquierda revolucionaria en el seno de estas experiencias anticapitalistas unitarias tiene que ser trabajar lealmente para asegurar su consolidación, pero desde la identidad programático-estratégica propia y avanzando en su seno planteamientos estratégicos que defiendan la necesidad de romper con el sistema capitalista y sus instituciones desde una perspectiva socialista democrática y autogestionaria, siempre desde la voluntad permanente de aprender del diálogo con otras corriente y del contacto con el movimiento real, y con una mentalidad abierta y constructiva.

La consolidación de referentes revolucionarios en las organizaciones anticapitalistas de diverso tipo es indispensable para permitir giros a la izquierda en dichos agrupamientos o prevenir giros posibilistas en situaciones de reflujo de los movimientos sociales.

Tras la victoria del PSOE el 14-M del 2004

Con la victoria del PSOE en las elecciones del 14-M del 2004 y la constitución del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, se abrió una nueva situación política en el estado español, que se ha caracterizado en su desarrollo por una serie de elementos fundamentales:

  • Una situación económica expansiva, muy basada en los sectores inmobiliarios y de la construcción, que ha motivado la continuidad y extensión geográfica del proceso de depredación territorial y de los recursos energéticos e hídricos. En estos momentos, sin embargo, tienen lugar ya una desaceleración, debido al agotamiento y fragilidad de este modelo. Dicha desaceleración se ve acentuada por los efectos, todavía no bien valorados, de las turbulencias financieras de los últimos meses.

  • Los movimientos sociales que se habían mantenido activos durante la última etapa del gobierno del PP han entrado en un periodo de reflujo o han desaparecido.

  • Ha surgido un potente movimiento de masas de derechas impulsado por el PP, la derecha social y mediática y la Iglesia Católica, que se ha articulado en torno a los ejes de la oposición al proceso de paz negociada con ETA y la izquierda abertzale; la idea de intangibilidad de España y la defensa del estado de las autonomías entendido como una mera desconcentración administrativa, que implican la negativa a cualquier avance hacia la soberanía de Euskadi y de Catalunya; la defensa de la enseñanza religiosa y privada frente a la laica y pública; y la negativa a reformas democráticas profundas que se opongan a la concepción católica de la familia, como la ley de matrimonios homosexuales. En conjunto el PP ha realizado una oposición muy dura, fronteriza en bastantes momentos con posiciones y métodos de extrema derecha.

  • Aunque se adoptaron inicialmente algunas medidas reivindicadas por los movimientos sociales del periodo anterior, frente a las movilizaciones del PP, el PSOE ha vacilado y cedido repetidamente, demostrando no tener una ideología realmente alternativa a al de la derecha. En términos generales la política del PSOE ha sido muy liberal y continuista en lo económico, sin que se revocase ninguna de las decisiones privatizadoras y mercantilizadoras tomadas por los gobiernos de Aznar.

  • Izquierda Unida se ha mantenido durante toda la legislatura muy pegada a la rueda del PSOE sin desarrollar una política independiente de este partido. La crisis en sus seno ha continuado evolucionando, con una deriva hacia una formación electoralista, sin anclaje social y con una práctica organizativa burocratizada.

  • Las posibles alternativas de izquierda anticapitalista son aun muy incipientes. En su debilidad ha influido que el proceso de movilización social de la etapa anterior no se haya traducido en un aumento sustancial de la conciencia política de los sectores que participaron en ellas. No obstante asistimos a un crecimiento de este tipo de alternativa anticapitalista aunque en forma extremadamente lenta.

Las tareas estratégicas de Espacio Alternativo

El Documento Político señala que, dentro del actual contexto político, Espacio Alternativo debe plantearse tres grandes tareas estratégicas a desarrollar:

  • Participar en el impulso de las luchas y de las resistencias sociales al neoliberalismo,

    Dicho trabajo se concretará en la intervención en los movimientos existentes, la abertura de nuevos frentes de luchas y el arraigarnos en el territorio y el barrio, los centros de trabajo y los centros de estudio. Espacio alternativo buscará combinar una orientación unitaria con la defensa de sus posiciones concretas, formulando sus propuestas de manera respetuosa con la pluralidad e independencia de los movimientos y trabajando pacientemente en la reconstrucción del tejido social y en el desarrollo desde abajo de la autoorganización de la clase trabajadora y del conjunto de los sectores sociales oprimidos. Buscará favorecer en su seno el desarrollo de ideas de izquierdas y planteamientos anticapitalistas, alternativos y socialistas.

  • Construir, fortalecer y desarrollar Espacio Alternativo

    Con el objetivo de avanzar en la credibilidad y utilidad de su proyecto, Espacio Alternativo participará en los movimientos sociales y en las luchas existentes, realizará una aparición propia a través de sus medios de comunicación y reforzará su elaboración programática y estratégica.

  • Trabajar por la convergencia de la izquierda anticapitalista

    Es necesario construir una izquierda a la izquierda gestionaria del sistema, una “izquierda de izquierdas” que cubra el vacío político de “alternativa” que hoy existe. Ésta debería incluir una amplia pluralidad de sectores, de procedencia diversa, pero con un acuerdo mínimo en torno a un programa de acción, una estrategia y una concepción organizativa compartida.

    En la actualidad, las perspectivas para que pueda cristalizar un proceso de convergencia significativo entre sectores anticapitalistas son muy inciertas, y no hay condiciones para impulsar proyectos concretos en esta dirección en el conjunto del estado, sin embargo no por ello EA debe tener una actitud pasiva en este terreno.

    El trabajo en este nivel se basará en la defensa de crear un polo anticapitalista en el estado español con los criterios antes expuestos, potenciar el trabajo de corriente de izquierdas en los movimientos sociales y mantener relaciones y discusiones políticas con diferentes corrientes y organizaciones de izquierda anticapitalistas.



Sobre la situación de Izquierda Unida y las tareas de Espacio Alternativo
Septiembre 13, 2008, 7:09 am
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Resolución del V Encuentro Confederal de Espacio Alternativo *

1 - La grave situación por la que atraviesa IU desde hace ya años no hace sino profundizarse en los últimos tiempos. La deriva hacia una formación electoralista, sin anclaje social y con una práctica organizativa burocratizada, donde la poca militancia activa no hace sino acumular frustraciones ante la evidencia de ser meros espectadores de las decisiones tomadas por un reducido núcleo de dirección, es ya irreversible. El rumbo tomado por la denominada “mayoría federal” encabezada por Llamazares es inequívoco: Certificar la conversión de IU en un partido electoral-profesional, modelo ICV, soltar lastre ideológico arrinconando a la dirección del PCE y reforzar su perfil de “socio fiable” para una eventual participación gubernamental. La posibilidad de una refundación o una reconstrucción de IU cimentada en una derrota de la mayoría actual  y su sustitución por una nueva es remota. No sólo porque la degradación democrática interna ha llegado demasiado lejos, sino también porque el hipotético nuevo bloque dirigente estaría hegemonizado por la fracción mayoritaria del PCE, que ha demostrado en el pasado, con el pacto PSOE-IU liderado por Frutos, y en el presente, con el acercamiento al PSOE y los métodos expeditivos de dirección de la federación andaluza de Alcaraz, que no tiene credibilidad alguna para presentarse como alternativa por la izquierda. Los cambios en IU han sido ya demasiado grandes como para poder esperar un refundación de la izquierda desde su interior. La realización de esta tarea requerirá la convergencia entre los sectores  de izquierda de IU con aquellos otros que desde fuera de esta formación apuestan por refundar otra izquierda no subalterna del social-liberalismo.

2 - La situación de las corrientes de izquierda en el seno de IU tampoco resulta muy esperanzadora. En el transcurso de la VIII Asamblea Federal, la corriente Convocatoria por Andalucía, la CUT y Espacio Alternativo llegaron a un acuerdo para conformar una tercera lista, diferenciada tanto de la de Llamazares como de la de Enrique Santiago/Alcaraz. Sin embargo, este posible embrión de polo de izquierdas no ha tenido continuidad. Convocatoria por Andalucía se ha fragmentado entre aquellos que han decidido integrarse en alguno de los dos campos mayoritarios y los que aún quieren mantener una estrategia de oposición, como el sector de Jaén, aunque en este último caso está por ver como se ve afectado por su participación en el Gobierno municipal junto con el PSOE. La CUT se ha movido en la contradicción política de mantener una posición crítica en las formas con la dirección pero integrarse en ella en la remodelación que tuvo lugar  hace un año. Por tanto, lo que podía haberse configurado como un polo diferenciado de unos y de otros nunca terminó de cuajar por la existencia de distintos proyectos dentro del mismo.

3 - Los miembros de Espacio Alternativo que intervienen en IU han mantenido una orientación de oposición de izquierdas, tratando de llegar a acuerdos con los sectores y las personas situadas en la izquierda de la coalición. Se han realizado pronunciamientos públicos firmados por miembros del CPF sobre diversas cuestiones y se intentó dar cuerpo mediante reuniones específicas al polo anticapitalista dentro de IU del que hablábamos en el IV Encuentro. Sin embargo, más allá de la buena labor desarrollada, esta orientación no se ha reflejado en pasos efectivos que puedan permitirnos hablar ahora de un proceso de recomposición del ala izquierda de IU a escala federal. No obstante, siguen siendo necesarias nuevas confluencias de los sectores que en IU se oponen al papel subalterno del social-liberalismo que encarna la dirección actual.

4 - El Documento Político para el V Encuentro señala como una de las tres tareas fundamentales para Espacio Alternativo en el periodo político en el que entramos que es necesario trabajar por la convergencia de la izquierda anticapitalista y de todos aquellos sectores ubicados a la izquierda de la izquierda gestionaría. El Estado español necesita una izquierda anticapitalista que defienda los intereses de las clases populares y combata las reformas neoliberales, que aplican en alternancia la derecha y el social liberalismo. Ante un PSOE y la opción de IU por convertirse en fuerza de acompañamiento subalterno del primero, es necesario construir un referente para la izquierda anticapitalista. Es necesario construir una izquierda a la izquierda de la gestionaria, una izquierda de izquierdas, que cubra el vacío político de alternativa que hoy existe. El rechazo a participar en gobiernos social-liberales o a darles apoyo es uno de los criterios esenciales definitorios de la identidad de la izquierda anticapitalista que hay que construir en el Estado español. Esta debería incluir una amplia pluralidad de sectores, de procedencia diversa, pero con un acuerdo mínimo en torno a un programa de acción, una estrategia y una concepción organizativa compartida. Es decir: una perspectiva anticapitalista, una concepción política de la organización basada en la democracia interna; una orientación hacia las luchas y los movimientos sociales y una concepción no institucional de la actividad política; la ecología; el feminismo; el anti-racismo; la defensa de los derechos nacionales y del derecho de autodeterminación de las naciones sin estado; la lucha contra la opresión por razones de opción sexual, etc.

Por tanto, la estrategia de la organización debe ir encaminada a tratar de conseguir este objetivo y adecuar nuestra táctica para llegar a tal fin. Aunque algunos sectores y miembros de IU pueden ser  parte de esta futura recomposición anticapitalista,  el análisis de la situación actual de esta formación política y de sus corrientes debería llevarnos a la conclusión de que esa componente no va a ser la fundamental. La componente esencial de una nueva fuerza anticapitalista debemos encontrarla entre la juventud precarizada, entre los nuevos proletarios- los inmigrantes-, entre los activistas de los movimientos sociales, en fin, entre los que resisten y luchan contra el sistema desde su barricada diaria, si bien  hay que reconocer que partimos de un grado de debilidad enorme de los movimientos sociales y de los colectivos de la izquierda anticapitalista.

5 - En definitiva, y fruto de este análisis,  las prioridades en la política de construcción de Espacio Alternativo no incluyen la refundación de IU. En este sentido, EA no es ya una corriente de IU sino una organización política de la izquierda anticapitalista que tiene total autonomía en todos los planos. No obstante, un sector de militantes de EA se mantiene en su seno para desarrollar una táctica de oposición de izquierdas y para confluir con los sectores y personas que puedan ser aliados en la construcción de un polo de izquierdas anticapitalista.

* Esta Resolución fue discutida en el V Encuentro Confederal de Espacio Alternativo. Fue aprobada por el 73 % de votos de l@s delegad@s, con 12,5 % en contra contra y un 14,5 % de abstenciones.



Un paso adelante en la construcción de una izquierda anticapitalista
Septiembre 13, 2008, 7:08 am
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Un paso adelante en la construcción de una izquierda anticapitalista

V Encuentros d’Espacio Alternativo de 2007

Declaración de Revolta Global

Los V Encuentros de Espacio Alternativo realizados del 7 al 9 de diciembre en Barcelona han constituido un paso adelante muy importante en la construcción de un proyecto anticapitalista en el Estado español. Revolta Global, la organización catalana que participa en Espacio Alternativo, actuó como anfitriona de los Encuentros, asumiendo su preparación organizativa. Los y las miembros de Revolta Global, conjuntamente con el resto de los y las miembros de Espacio Alternativo de otros lugares del Estado español, pudieron discutir durante dos días de los retos de la izquierda anticapitalista en la actualidad y de cómo intentar construir una “Izquierda de Combate” que pueda enfrentarse a los ataques neoliberales y convertirse en una alternativa a la izquierda gestionaria hoy hegemónica.

El acto público “La izquierda anticapitalista en Europa”, celebrado en el marco de los Encuentros, y que contó con la presencia de Jose Falcao del Bloco d’Esquerda portugués y de François Sabado, de la LCR francesa, junto con Esther Vivas y Raul Camargo, fue un buen momento para exponer el modelo de izquierda que defendamos desde Espacio Alternativo y Revolta Global, y nuestro firme compromiso internacionalista. Este compromiso internacionalista quedó también reflejado en la decisión de Espacio Alternativo de formalizar su pertenencia a la IV Internacional, en la perspectiva de seguir trabajando para la construcción de una corriente internacional revolucionaria y anticapitalista de masas.

Los Encuentros reflejaron la consolidación de Espacio Alternativo como proyecto anticapitalista con vocación unitaria y el crecimiento experimentado durante los últimos años. Las tareas aprobadas en los Encuentros fueron tres: trabajar para fortalecer las luchas sociales con un doble criterio de unidad y radicalidad; favorecer las convergencias entre los diversos sectores de la izquierda anticapitalista con el objetivo de avanzar en la construcción de un amplio polo anticapitalista; y seguir profundizando en la construcción de Espacio Alternativo, en tanto que corriente revolucionaria, anticapitalista, alternativa, ecologista, feminista e internacionalista.

Aparte del documento de tesis políticas, los V Encuentros sirvieron también para discutir y aprobaron importantes temas organizativos y dieron un paso adelante en este terreno. Los y las miembros de Espacio alternativo y Revolta Global participamos en la elaboración y discusión del documento organizativo y de los estatutos confederales, donde pudimos avanzar notablemente en la construcción de una organización revolucionaria de base y democrática. Una cuestión fundamental para la construcción de una organización anticapitalista en el Estado español será la defensa de los derechos nacionales de los diferentes pueblos de la península. En esta vía, Espacio Alternativo apuesta por el modelo confederal, con soberanía de las organizaciones catalana (Revolta Global) y vasa (Ezker Alternatiboa). Este modelo nos permite establecer el equilibrio entre la defensa, hasta las últimas consecuencias, del derecho a la autodeterminación y la construcción de una izquierda anticapitalista fuerte en todo el estado, para poder hacer frente a los ataques de los neoliberalismo.

Revolta Global valora muy positivamente el resultado de los V Encuentros de Espacio Alternativo, que han permitido avanzar en la construcción de este proyecto político y profundizar la reflexión estratégica y programática.

Desde Revolta Global continuaremos trabajando en Catalunya para avanzar en la construcción de una “izquierda de combate”, comprometida en el impulso de las resistencias sociales contra las políticas neoliberales, y que plantee el combate contra el neoliberalismo desde una perspectiva estratégica de ruptura con el capitalismo.